viernes, 22 de febrero de 2008

La Declaración de Wellington para prohibir bombas racimo suscrita por 83 países


Rusia las empleó en Chechenia, Reino Unido en Kosovo... En Irak se calcula que entre Estados Unidos y Reino Unido, se han arrojado más de un millón. Aunque la noticia tiene tintes esperanzadores, al final siempre faltan los mismos. Que si Estados Unidos no, que si Israel tampoco, China, India, Pakistán... Las mismas caras para distintas negativas. Pero por el momento, hemos de quedarnos con el paso que supone para la erradicación de las bombas racimo.

miércoles, 20 de febrero de 2008

Los derechos humanos peligran en Kosovo

La declaración de independencia de Kosovo, ilegal y unilateral, despierta inquietudes de todo tipo. Curiosamente, la de la ONG en defensa de los derechos Human Rights Watch, ha pasado casi desapercibida. 

HRW denuncia en su último informe las carencias del nuevo estado y, lo que es más preocupante, la violación flagrante de los derechos humanos de las minorías en Kosovo, mujeres y serbios incluidos, pero también egipcios y otros grupos minoritarios.

miércoles, 13 de febrero de 2008

Impunidad en Afganistán

El informe de Human Rights Watch es de 2005, pero ni el título ni el contenido dejan lugar a dudas:  “Manos manchadas con sangre: Atrocidades Pasadas en Kabul y el Legado de Impunidad de Afganistán”. La realidad de aquel país destrozado da una escalofriante actualización de este informe: Ninguno de los violadores, asesinos, ladrones y criminales varios denunciados por el informe están en la cárcel. Ninguno ha sido juzgado. Casi todos son parlamentarios o asesores del presidente Hamid Karzai. Tampoco ha sido juzgado ningún criminal talibán y perdón por la redundancia. Sobre estas bases se construye el negro futuro de Afganistán. 

lunes, 4 de febrero de 2008

¿Quién queda en los hogares de África?

Casi nadie. Alerta Naciones Unidas, tanto a través del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR, en sus siglas en español), como a través del Programa Mundial de Alimentos (PMA, en sus siglas en español) que la situación en Chad, mientras grupos guerrilleros y Gobierno se enfrentan en torno a la capital Yamena, pone en peligro el cuidado y alimentación de los más de 300.000 refugiados no chadianos en la región (unos 240.000 llegados de Darfur al este del país, y otros 150.000 refugiados en el sur desde la República Centroafricana). A esto hay que unir los 180.000 chadianos que ya huyen de sus hogares por la violencia de las milicias que quieren derrocar al presidente Idris Dèby.

Chad y sus imágenes han apartado de forma momentánea de la agenda la crisis que, más al sur, en Kenia, ha provocado, tras un más que denunciado fraude electoral, el desplazamiento de más de 250.000 personas en unos 300 campos (datos de Cruz Roja y el Gobierno keniano). Todavía queda lejos una solución.

Y Kenia echó por tierra cualquier intento de protagonismo de la región congoleña de Kivu (al este del antiguo Zaire),donde soldados del presidente Kabila se lanzaron al incio de año en tumba abierta contra el ex general rebelde tutsi, Laurent Nkunda. El número de desplazados podría estar cerca del millón. Se mantiene el alto el fuego.

Sudán, Chad, República Centroafricana, Congo, Kenia... ¿Quién queda en casa?