Qué el ciudadano estadounidense no pare de comprar. En la tarde (hora GMT) del último 'lunes negro', el del pasado 21 de enero en el que los mercados bursátiles hacían 'crash', la Reserva Federal (el Tesoro de EE UU) decidía rebajar en tres cuartos sus tipos de interés. La medida, a la que las bolsas europeas saludaron con compras en los parqués, buscaba, entre otras cosas, que el estadounidense no pierda nunca el ánimo de consumir. Porque su consumo supone dos tercios del PIB. Y ese PIB, el de EE UU, es un quinto del mundial. Así que, casi todos contentos.
Aunque la cosa no ha quedado resuelta y los mercados bursátiles siguen acusando la volatilidad derivada de la crisis de las hipotecas basura. Originada también en EE UU, todo sea dicho. No está demás recordar el tópico que dice que un estornudo del consumidor estadounidense hace resfriarse a medio mundo. Y sobre ese contagio precisamente habla estos días el Foro Económico Mundial (FEM) reunido, como cada última semana de enero, en la localidad suiza de Davos.
Consumo, consumo y más consumo. Desde 2001, sin embargo, el FEM, su enfoque neoliberal y capitalista, ha sido combatido por el alternativo Foro Social Mundial, reunido durante los mismos días en Porto Alegre (Brasil) (los primeros cuatro años) y otras ciudades en los cinco continentes hasta 2007. El objetivo: difundir un murmullo contestatario basado en el desarrollo, la igualdad y los derechos humanos. Difundir, en fin, otro modelo posible de sociedad alejado del capitalismo salvaje y de que sólo cuente que el ciudadano estadounidense compre a la vuelta de la esquina para que el resto descansemos por las noches.
Este año, sin embargo, y tras una reunión en Nairobi (Kenia) el pasado año que finalizó con muchas críticas a la organización (la primera vez que se llevaba la principal cita a África) y con un murmullo vencido por la voz en alto de Davos, el FSM se ha dado un descanso en el formato de Porto Alegre hasta 2009. Ese formato, no obstante, ha sido sustituido por la celebración del 'Día de Acción Global', que llevará a ciudades de los cinco continentes un discurso crítico más cercano al ámbito local (en Madrid, por ejemplo, uno de los temas de debate será el conflicto laboral en el metro de la capital).
Es de esperar que en 2009, el FSM recupere en Belén (Amazonia brasileña) la voz por otro mundo posible que ahora se ha apropiado (una vez más) la esfera dirigente que gusta de acudir a la cumbre de Davos.
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