Arístegui, que también ha trabajado en CNN, se ha ganado el respeto de los mexicanos con su cobertura de las elecciones de 2006 (nada favorable al conservador Felipe Calderón) o su postura contraria a la conocida como Ley Televisa, que favorece sin tapujos al imperio televisivo mexicano. Varios periodistas mexicanos han convocado una protesta para el viernes y se habla abiertamente de censura.
Paradójicamente, o quizás no tanto, W-Radio pertenece a Televisa y el grupo Prisa, adalid de la izquierda progresista y de la libertad. Pero, ya se sabe, Business is business.
No hay comentarios:
Publicar un comentario